28 de junio de 2006

Los Trece: Castigado por el código penal

por ElComercio.pe

En un documental sobre su vida, Ronaldinho Gaúcho decía que para patear un penal decisivo solo se debe tener una cualidad: Concentración. A propósito del reciente penal fallado por Andriy Shevchenko, una lista de trece penales inolvidables. Fallados, por supuesto.

  1. Roberto Baggio. El 17 de julio de 1994, Los Ángeles amaneció con un sol imponente. Roberto Baggio, no. Dicen que una final de Mundial sirve para ostentar tus galones. Que el currículo pesa como un yunque y los títulos ganados se meten en los botines y quieren jugar por uno. Al 10 italiano le pasó todo lo contrario. En dupla con Daniele Massaro Il Codino, tocó pocos balones y aunque nadie discutirá su calidad, no estuvo a la altura de una final de Copa del Mundo. Y con Brasil, encima. Pero la hora de la revancha llegó y lo tomó por sorpresa. Tanda de penales. El Patrón Baresi había fallado y Roberto Baggio, justo él, ya no podía hacerlo. Dunga puso el 3-2 y el crack de la Juventus se la almorzó. La mandó a la luna. Italia muerta y Brasil campeón;
  2. Franco Baresi. Ese año fue crucial en la vida del planeta. Kurt Cobain se suicidó en su casa de Seattle, Ayrton Senna perdió la vida en el circuito de Ímola, le "cortaron las piernas" a Maradona y la carrera de Franco Baresi, el último capo de la zaga italiana, terminó en pesadilla. Fue en la final de Estados Unidos '94 en que las piernas del capitán de los tifosi se quebró. Después de un trabado 0-0 frente al Brasil de Romário y Bebeto, el campeón debía definirse por penales. Y le tocó a Franco, y Franco la mandó afuera. La pelada al viento de Baresi, símbolo de una carrera que llegaba a su fin, y sus lágrimas enjuagadas en su camiseta graficaron uno de los momentos más tristes en la historia de la Italia futbolística;
  3. Diego Maradona. Diego se quería morir. Un zurdazo débil, más de niño de primaria que de crack del fútbol mundial, se estaba quedando en las manos del golero Ivković. En una campaña hecha más con el corazón que con los chimpunes, no podía ser que Maradona se comiera un penal tan decisivo. Argentina vencía 2-1 a Yugoslavia por penales y el Pelusa se falló el tercero. El estadio de Florencia completito lo pifió. Después, felizmente, el Goyco le salvó el pellejo;
  4. Michel Platini. Si el Mundial de México '86 no fue de Michel fue, exclusivamente, por Diego. Y por ese penal que se falló en cuartos de final con Brasil. Platini mandó afuera su remate frente al golero Carlos, pero finalmente no hubo mayor roche. Francia pasó a semifinales - en un partido en que también fallaron Zico y Sócrates -, donde cayó con la Alemania de Rummenigge. Eso sí, quedó una sensación negativa de ese volante de pie fino y medias caídas;
  5. Antonio Cabrini. Su nombre ha pasado a la historia por dos razones irrepetibles: 1) Lo pintoresco de su apellido; 2) El hecho de ser el primer jugador que falló un penal en una final de Copa del Mundo. Antonio Cabrini, marcador de punta italiano al que llamaban El Novio de Italia se cuadró frente al golero Schumacher, en España '82, y erró el penal que pudo ser el 1-0 a los 22 minutos. Lo bueno: Italia ganó 3-1 a Alemania y fue campeón;
  6. Serena y Donadoni. Los nombres de Aldo Serena y Roberto Donadoni suenan a mala palabra en Italia. Allá no olvidan los penales que fallaron en la definición por el pase a la final de Italia '90. Sí, la tarde ésa en el San Paolo en que pifiaron el himno de Diego Maradona y el Pelusa respondió con un bastante gestual insulto. Y claro, si para el país de la bota Serena y Donadoni son un par de lisuras, para ambos el apellido Goycochea significa lo mismo;
  7. Cocu y De Boer. En esa definición de semifinales la habían metido todos los capos de la cancha: Ronaldo, Frank de Boer, Rivaldo, Bergkamp y Emerson. El Brasil-Holanda de Francia '98 iba 3-2 y le tocaba el turno al ahora amigo de la Foquita Farfán, Phillip Cocu. No fue. Atajó Cláudio Taffarel, el mismo que evitaría el gol definitorio al otro hermano De Boer. Clasificó el Scratch a la final y bueno, después sabemos cómo le fue. Francia se quedó con el título;
  8. Sócrates. No le gustaba entrenar. En cambio, alguna vez reconoció que era un perfecto onanista. Sócrates jugó su segundo Mundial en México '86 - estuvo en España '82 - con una aureola difícil de superar: Un talentoso en la selección más talentosa del planeta. Sócrates Brasileiro - sus dos nombres de pila - estuvo en ese histórico partido por los cuartos de final del torneo mexicano frente a Francia. Él, capitán de ese Brasil imborrable, falló el primer penal;
  9. Zico. La tarde terrible de Zico fue el 21 de junio de 1986. A los 72', con el Brasil-Francia 1-1, Zico ingresó por Müller y 3' después el árbitro rumano Igna cobró un tiro penal y Arthur, paso cansino, fue y la falló;
  10. Andriy Shevchenko. 2006. Shevchenko - y Ucrania - buscaba zafar del alargue y la tanda de penales, pero no lo consiguió. Cuando se enfrenta a la Suiza de Blatter, sólo queda: perder o perder. Sheva falló el primer penal, pero Ucrania ganó a Suiza y está en cuartos de final;
  11. Donald Masson. Fue una actuación memorable de nuestra selección. Desde Teófilo Cubillas, que se mandó dos golazos, pasando por el ballet de César Cueto y terminando en la atajada de Ramón Quiroga a Masson. Fue a los 63 minutos de aquél Perú-Escocia de Argentina '78, con el partido 1-1. Masson disparó a la mano derecha del Loco y Ramón adivinó. Después se selló una victoria inolvidable: 3-1;
  12. Hugo Sánchez. Llegó a su Mundial como pichichi de la Liga Española '85 con Atlético de Madrid (19 tantos). Hugo Sánchez era, si se quiere, el Maradona de México, el Platini azteca, el Rummenigge del D.F. Estuvo en Argentina '78 y en México tenía la gran oportunidad de su vida. Le ganó en su debut a Bulgaria y en su segundo partido, contra el Paraguay de Romerito y Nunes, Hugol falló un penal frente al Gato Fernández. Desde ahí todo le fue cuesta abajo al maromero;
  13. Ulrich Stielike. En semifinales del Mundial España '82, Alemania debía derribar a Francia para disputar la final del campeonato. Y ese partido, más allá de la clasificación posterior de los germanos, se recuerda por un detalle nada menor: la mejor definición por penales de la historia. El escritor chileno Alfredo Sepúlveda en su blog recuerda con detalle la tanda: "Giresse: gol. Kaltz, gol. Amoros, gol. Breitner, gol. Rocheteau, gol... y entonces el arquero Jean-Luc Ettori ataja el balazo del defensa Uli Stielike. El alemán cae al pasto, llorando. Francia queda 3x2 arriba. A la mie***". Las cámaras de Televisión Española tomaron un detalle afiebrado: el recio Stielike tirado en el suelo, llorando. Una gráfica de la tristeza que el fútbol también puede inspirar.